lunes, 16 de junio de 2014

Posible final de “El laberinto de Creta” de Marco Denevi

Técnica: Cadáver exquisito

Integrantes: Muscillo Macarena, Miranda Natalia, Moreno Antonio, Ortega Alison, Solis Edicza, Angie Sanchez, Flores Maribel.

   Teresilda se entristeció por no poder salir, y encontró una puerta secreta. Entró y había un pasillo muy largo, lo cruzó, logro salir y se encuentó perdida en un barrio que desconocía. Se encontró con una persona del pasado, que la quería matar. Ella trató de defenderse y lo terminó matando. Miró el cuerpo, dejo caer el cuchillo y muy angustiada se retiró.
   Siguió su camino y entró a una casa oscura y sin nadie en el lugar. Se sintió muy sola y aburrida y su puso a ordenar y a limpiar.
   Más tarde siguió investigando el lugar y se dirigió a otra casa donde no conocía a nadie. Como no conocía a nadie se fue.
  En el camino se encontró con un hombre. Ella perdió la mirada en sus ojos, sus pupilas se dilataron y el joven la ayudó.
  Encontraron a un auto. En el camino el hombre se dio cuenta que Teresilda lo miraba mucho y él dijo: -¡Soy Gay! Teresilda lo vió sorprendido, y después de un rato preguntó si era cierto lo que dijo o era broma.
    El respondió: -Si, era broma ¿Te la creíste?, ja.ja.ja
   Ella se puso muy contenta y lo besó. Y cuando lo besó se sintió diferente. Entonces ella se puso muy nerviosa, pero feliz.
    Ellos decidieron viajar, hacer una nueva vida, sin decirle a nadie, en fin ella tuvo un final feliz.  
“El enamoramiento de Pasifae”
Por Samanta Villasante
Puede parecer un poco loco que yo Pasifae, la esposa del rey de Creta, me haya enamorado de un toro. No sé qué fue lo que me sedujo de él. Quizás fue su amabilidad, su manera de mirarme, esa rudeza y valentía que poseía ese animal. Para mí, era un toro distinto a los demás, sabía escucharme, acompañarme, me hacía sentir única.
Por otro lado, estaba mi esposo, Minos. Él era muy egoísta, no estaba siempre para mí, le importaban más otras cosas que yo. A su lado me sentía algo sola, vacía, necesitaba alguien que supiera contenerme, amarme. Ahí apareció un toro, mi toro, Con el pasar de los días, fui enamorándome de él. Lo que sentía era raro, pero era lindo y él sentía lo mismo que yo. Entre nosotros había tanto amor, tanta atracción, que tenía que haber algo de pasión. Decidimos demostrar nuestro amor de una manera especial. A escondidas de mi esposo, conseguí aparearme del toro y tuve un hijo al que llame Asterión. Muchos le dicen el Minotauro, le tienen miedo o asco.
Minos se enfureció tanto al enterarse lo de Asterión que decidió mandar a construir un laberinto y encerrarlo allí. Un joven valiente llamado Teseo decidió matarlo y con ayuda de Ariadna logró derrotarlo y salir del laberinto.

Para muchos, Asterión era un salvaje ser monstruoso mitad toro, mitad hombre. Pero, para mí, su madre, era mi amado hijo y lo asesinaron por ser diferente.
Descripción: “El laberinto del Minotauro”
por Samanta Villasante
Yo me imagino al laberinto con unas paredes con muchas ramas y hojas verdes, como con enredaderas. Tiene pasillos muy amplios y el suelo es de tierra seca, de esas que cuando hay mucho viento vuela el polvo.
En el centro del laberinto hay un círculo de piedra que dice "Hogar del Asterión". El laberinto no tiene techo ni puertas ni ventanas, sólo pasillos, caminos verdes por los cuales cualquier persona se perdería.
Pienso que en el laberinto hay dos entradas, una en un extremo y la otra en el otro. Las entradas son mágicas porque las ves de afuera pero si estás adentro del laberinto se te confunden por las ramas y no podés salir. En cada entrada hay un cartel que dice: "Peligro, laberinto del Minotauro".

Me lo imagino como un lugar frío y fresco.

viernes, 13 de junio de 2014


Posible final del cuento “El laberinto de Creta” de Marco Denevi.

Técnica: Cadáver exquisito.

Integrantes: Frank Daiana , Lagar Lucia , Enriquez Nicolás , Romero Camila , Largiulo Laila, Díaz Agustina

Los sobrinos se pusieron a pensar cómo Teresilda logro irse. Ellos pensando, entraron al laberinto para descubrir cómo se fue su tía. Los sobrinos se volvieron locos porque pasaban las horas y no encontraban la salida.

De pronto encontraron una puerta muy familiar, que les hizo recordar a una época en la que todo era diferente y muy distinto a la realidad. Encontraron que ahí todo estaba al revés de lo que siempre fue, al estar todo al revés se les hizo más difícil la salida. Pero encontraron una palanca que volvía todo a la realidad y la activaron. Entonces los jóvenes encontraron un camino secreto que daba a un hermoso jardín, lleno de mariposas, flores con hermosos pétalos y radiantes colores que llamaban mucho la atención. Los sobrinos no sabían qué hacer entonces pararon. Vieron una luz que se asomaba y decidieron seguirla. Rápidamente llegaron a una gran sala con una puerta de grandes dimensiones. Era de madera, con un hermoso color rojo y con un picaporte de plata y al abrirla, se dieron cuenta que era un sueño.

Posible final de “El laberinto de Creta” de Marco Denevi

Realizado por la técnica del “cadáver exiquisito” en forma grupal por Nicolás Luna, Manuel Medina, Sebastián Casal, Sofía Armella, Emanuel Díaz y Florencia Leguizamón.
Pasaron dos meses, todavía no la habían encontrado, entonces reunieron a un detective, que no está de más decir que era muy inteligente, pero no podía descubrir solo el misterio de la tía. Necesitaba la ayuda de algún ayudante para simplificar sus enigmas que sea capacitado e ingenioso, con mucho talento para resolver misterios pero no conocía a nadie que tenga esas cualidades. Paso un día pero ya era tarde, y decidió hacerlo solo, ¿no era lo suficientemente valiente para hacer algo como eso? Entonces decidió llamar a unos ayudantes y formaron "Misterio a La Orden" para poder buscarle la solución a este gran misterio de la tía desaparecida.

Empezó la ardua tarea de resolver tal misterio. Empezaron a resolver este caso, esforzándose y evitando todo posible error. Aunque al principio costó encontrar alguna pista o algo que llevara donde ella estaba. La tía había muerto.


“El laberinto del minotauro” según Nicolás Enriques
Trabajo de descripción  y creatividad.

Al entrar se encontrará con unas murallas, este laberinto tiene muchas encrucijadas y distintas trampas. No cierre los ojos y camine hasta encontrar lo que fue a buscar. En un momento habrá dos recorridos que lo llevará a distintos lugares. En uno de ellos se encontrará con muchos arbustos de belladona, una planta venenosa que con tan sólo tener en su mano le provocará delirios y alusiones. En el segundo encontrará cadáveres de personas muertas, algunos deformados u otros sin corazón. No deje que el temor se aproveche de usted. Por último encontrará lo que tanto desea.

“Monólogo de Teseo”
por Nicolás Enriques

Consigna: Contar la historia del Minotauro desde el punto de vista de uno de los personajes en primera persona.

 Esta es mi historia, soy Teseo, el hijo de Egeo, todo lo que hice fue por mi patria y mi padre. En mi aventura conocí a Ariadna, su belleza era lo que más me impactaba de ella. Llego ese día tan esperado, entré sin miedo alguno, las paredes de aquel laberinto estaban ensangrentadas. Mi padre me regaló un candelabro antes de entrar, ese era mi recurso, lo único que me iluminaba. Caminé y seguí caminando por un rato largo, me acosté sobre el suelo, no podía dormir pero mis piernas estaban agotadas, un ruido me despertó, miré a todos los lados y era una pequeña rata. Recogí mi espada y empecé a deambular; los segundos y minutos no pasaban, esos días eran una eternidad. Andar por aquel lugar solo era como vivir en una habitación sin salida, hierbas y plantas me rodeaban como si en un momento me atacaran.
En mi travesía descubrí un pasadizo, la incitación por entrar y saber lo que había era demasiada, me apresuré y era lo que pensaba, aquel sitio era un jardín. La luna iluminó todo ese espacio de frutas y vegetales, sujeté un tomate y en un cerrar de ojos se pudrió. Las legumbres se marcharon, todo eso era una ilusión. Parecía que el encierro producía ilusiones, no poder encontrar el Minotauro se volvió una odisea. Volví a pasar por el mismo lugar unas doce veces, mire atrás porque unos zumbidos fuertes se escuchaban, una avalancha de insectos me seguía. Mi única escapatoria era trotar, sin mirar el suelo me deslicé en un charco de agua sucia, seguí mi trayecto. El olor que provenía de ese lugar era espantoso, ya no podía proseguir, el cansancio otra vez logró aprovecharse de mí. No paraba de escuchar la voz de una mujer, la reconocía, sí era la voz de Ariadna. Corrí hasta el sector de donde venía esa voz, una sombra enorme estaba atrás mío, sabía que en ese instante mi vida estaba en juego.


domingo, 8 de junio de 2014


Obras épicas en el Medioevo
Las sociedades convivían con 2 lenguas: una lengua culta o de la cultura (el latín) que estaba reservada para la escritura. Quienes la sabían leer y escribir eran los “clérigos”, y por lo general eran ministros eclesiásticos.
La otra era la lengua vernácula (ya sea germánica o romance, en Europa central), que era una mezcla entre el latín vulgar (el latín hablado) con otras lenguas indoeuropeas (por ejemplo, el castellano tiene elementos latinos, celtas, árabes, vascos y germánicos). Esta lengua se reservaba únicamente para el habla.
La mayoría de las personas no sabían ni leer ni escribir. Entre los siglos X y XIII se empieza registrar por escrito las lenguas vernáculas. Eso era algo raro, porque no tenían forma escrita como la lengua culta, pues servían solo para comunicarse oralmente. Incluso las obras literarias que circulares eran una expresión oral difundida por el canto (líricas), la recitación pública (épica heroica, juglaría) o por representación actoral (teatro). De ahí que cuando las obras épicas se pongan por escrito, acaben conservando MARCAS DE ORALIDAD (restos, indicios de que tuvieron una fase oral).

Pensemos que las obras épicas era una literatura para ser oída. El escritor tenía en cuenta al público auditor. De ahí que no se “narre” una historia, sino que se la “actualice”, es decir, se la reviva a los ojos del público. Esto último quiere decir que el juglar (el recitador público de las obras) iba acompañando su recitado con gestos y mímica; a veces recurría al cambio de tono de voz de acuerdo con la voz de los personajes que representara. Cuando ese mester de juglaría se puso por escrito (por un clérigo), quedaron esas marcas, restos o resabios.
MARCAS DE ORALIDAD
*FRASE FÍSICA (una expresión que remarca una acción corporal) “Llorar de los ojos” – “Sonrió una gran sonrisa”
*VERSO (cada línea de escritura tiene una medida de sílabas y busca un ritmo –ya sea a través de la rima, ya sea a través de una cantidad de sílabas iguales o ya a través de la aliteración [repetición de un sonido]- para volverlo fácil de memorizar).
*APELACIONES DEL JUGLAR AL PÚBLICO AUDITOR (el juglar llamaba la atención sobre el público al que le recitaba: “Oigan…” o “Vean…”.
*INTERVENCIÓN VALORATIVA DEL JUGLAR SOBRE LO NARRADO (el juglar a veces opina sobre lo que está contando. Hace como un comentarista e interpola opiniones, valoraciones personales del tipo: “¡Qué bien estaba luchando…!”)
*DISCURSO REFERIDO DE ESTILO DIRECTO (cuando se reproduce la voz literal de un personaje).
*ANTICIPACIONES (el juglar se adelanta a lo que va contar. Avisa al público lector algo que va a ocurrir para mantener el interés o generar algún tipo de suspenso).
*HIPÉRBATON (alteración del orden sintáctico común de la oración, por ejemplo: “De sus ojos tan fuertemente llorando” en vez de decir “llorando tan fuertemente de sus ojos”. Eso se hacía para acomodar las palabras y poder seguir un ritmo en cada verso).
*PARALELISMOS (se repite la misma estructura sintáctica; el juglar lo hacía para ganar tiempo y para genera ritmo: “Ahí vienen los fieros soldados / allí marchan los bravos gautas”)
*EXCLAMACIONES (para captar la atención del público)
*ENUMERACIONES (lo hacía el juglar para ganar tiempo, describir escenas de manera vívida y señalar una escena).
*EPÍTETOS ÉPICOS (frases hechas que se usan para referirse a un héroe y no tener que repetir su nombre tantas veces: “El que en buena hora ha nacido” en vez de Mío Cid).
*DEÍCTICOS (uso de palabras o frases que señalan lugar o tiempo: “aquí”, “allí”, “ese día”, servía para que el público imaginara que lo que se estaba contando estaba ocurriendo en el mismo lugar en que estaban).
*ACTUALIZACIÓN ESCÉNICA (se teatraliza lo que ocurre, articulando corporal y espacialmente los hechos).